Bebimos vodka de emociones, JB de alegrías y Martini de la juerga de nuestros cuerpos. Bailamos al sonido de la música, al compás de nuestros cuerpos, al revolteo de tus caderas. Tenemos una resaca de pensamientos, de ilusiones alocadas. Fue una noche de un "ven y sígueme". Fue mágica, pero
Es como un vicio, un adictivo. Me gusta porque va en pequeñas dosis, intensas, pero pequeñas. Me gusta porque acelera el pulso, sube la adrenalina. Porque es algo muy flexible pero fácil de romperse. Me gusta porque no tiene sentido ni hace falta buscarle explicación. Porque te provoca fanatismo, te hace sentir libre pero nunca te libera. Porque la palabra clave es: improvisación. Y sabe ponerte a prueba. Porque es irremediable e incurable. Produce locura y eso, me gusta.
domingo, 19 de junio de 2011
Fue mágica...
Bebimos vodka de emociones, JB de alegrías y Martini de la juerga de nuestros cuerpos. Bailamos al sonido de la música, al compás de nuestros cuerpos, al revolteo de tus caderas. Tenemos una resaca de pensamientos, de ilusiones alocadas. Fue una noche de un "ven y sígueme". Fue mágica, pero
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