Te das cuenta de que las cosas cambian, que el invierno ya no es tan frio, que no te apetece seguir llorando , y de repente, abres los ojos y te sientes bien, sientes que empiezas a echar de más lo que un día echaste de menos, que hay personas que aparecen por mera casualidad para quedarse, y te das cuenta de que sonreír nunca había sido tan fácil.
Es como un vicio, un adictivo. Me gusta porque va en pequeñas dosis, intensas, pero pequeñas. Me gusta porque acelera el pulso, sube la adrenalina. Porque es algo muy flexible pero fácil de romperse. Me gusta porque no tiene sentido ni hace falta buscarle explicación. Porque te provoca fanatismo, te hace sentir libre pero nunca te libera. Porque la palabra clave es: improvisación. Y sabe ponerte a prueba. Porque es irremediable e incurable. Produce locura y eso, me gusta.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




No hay comentarios:
Publicar un comentario