Es como un vicio, un adictivo. Me gusta porque va en pequeñas dosis, intensas, pero pequeñas. Me gusta porque acelera el pulso, sube la adrenalina. Porque es algo muy flexible pero fácil de romperse. Me gusta porque no tiene sentido ni hace falta buscarle explicación. Porque te provoca fanatismo, te hace sentir libre pero nunca te libera. Porque la palabra clave es: improvisación. Y sabe ponerte a prueba. Porque es irremediable e incurable. Produce locura y eso, me gusta.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Que llegar; siempre llega.
Dicen que nadie puede elegir de quién enamorarse, que el respeto se gana, que el amor se siente, que el extrañar es bueno... la gente sabia dice que no hay que llorar por el pasado, no hay que preocuparse por el futuro, sólo hay que vivir el presente, hay que sembrar para cosechar, amar para ser amado, hay que perder para ganar, llorar para saber sonreír y caer para aprender...
Dicen que hay que confiar en el tiempo, porque suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades, Que el tiempo es oro... Todos nos dicen que nadie puede dañarnos sin nuestro consentimiento, que si alguien nos hace daño es porque nosotros le otorgamos ese beneficio...
Dicen que uno no aprende hasta que tropieza, que cometer errores es casi la única manera de aprender algo.. Que el que no arriesga, no gana.. Que el que tiene miedo a fracasar, nunca llegará a nada... Y no entiendo cómo podemos pasar de la risa al llanto en apenas dos segundos...
Pero lo que si se es que lo bueno, tarde o temprano, llega... Siempre.
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