que no sirve de nada levantarse por las mañanas y decir "hoy estoy feliz" si no lo demuestras. Es lo mismo que decir "te quiero" a alguien que no sientes nada por ella, es en vano. Tienes que levantarte, y decir, "hoy va a ser mi día, voy a estar feliz y contenta, pero de verdad". Porque cada día se aprende algo nuevo. Por eso, hay que recibir ese algo, con los brazos abiertos y con cara ganas de todo.
Es como un vicio, un adictivo. Me gusta porque va en pequeñas dosis, intensas, pero pequeñas. Me gusta porque acelera el pulso, sube la adrenalina. Porque es algo muy flexible pero fácil de romperse. Me gusta porque no tiene sentido ni hace falta buscarle explicación. Porque te provoca fanatismo, te hace sentir libre pero nunca te libera. Porque la palabra clave es: improvisación. Y sabe ponerte a prueba. Porque es irremediable e incurable. Produce locura y eso, me gusta.




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