Es como un vicio, un adictivo. Me gusta porque va en pequeñas dosis, intensas, pero pequeñas. Me gusta porque acelera el pulso, sube la adrenalina. Porque es algo muy flexible pero fácil de romperse. Me gusta porque no tiene sentido ni hace falta buscarle explicación. Porque te provoca fanatismo, te hace sentir libre pero nunca te libera. Porque la palabra clave es: improvisación. Y sabe ponerte a prueba. Porque es irremediable e incurable. Produce locura y eso, me gusta.
lunes, 12 de diciembre de 2011
Después de mucho tiempo aprendí que hay cosas que mejor no aprender.
Conozco un lugar donde las casas se empiezan por el tejado, y donde los perros son amigos de los gatos, donde equivocarse ya no se lleva y hacerlo todo bien está a la orden del día. donde estoy siempre sola,conmigo misma y mis ideas, donde no existe el negro ni el blanco, donde las nubes son azules y no blancas, donde el whisky se vende barato y 7 vidas son pocas vidas para un gato, conozco un lugar donde los centimetros son mas largos que los kilometros, donde soñar y hacer realidad tus sueños no cuesta dinero, donde contar hasta diez supone mas de una hora, donde tarde o temprano hace el mismo tiempo y donde, como en todos los lados, hacer el amor es el mejor de los pecados. Acompañame, seamos felices.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




No hay comentarios:
Publicar un comentario