Todos hemos oído a filósofos, a poetas instándonos a vivir el momento. Sin embargo, a veces, debemos escucharnos a nosotros mismos, cometer nuestros propios errores, aprender nuestras propias lecciones. Debemos dejar las posibilidades de hoy bajo la alfombra del mañana hasta que comprendamos por fin, que despertar es mejor que dormir y que fracasar y cometer errores es mucho mejor que no haberlo intentando.
Es como un vicio, un adictivo. Me gusta porque va en pequeñas dosis, intensas, pero pequeñas. Me gusta porque acelera el pulso, sube la adrenalina. Porque es algo muy flexible pero fácil de romperse. Me gusta porque no tiene sentido ni hace falta buscarle explicación. Porque te provoca fanatismo, te hace sentir libre pero nunca te libera. Porque la palabra clave es: improvisación. Y sabe ponerte a prueba. Porque es irremediable e incurable. Produce locura y eso, me gusta.
martes, 6 de diciembre de 2011
Si no lo intentas nunca lo sabrás.
Todos hemos oído a filósofos, a poetas instándonos a vivir el momento. Sin embargo, a veces, debemos escucharnos a nosotros mismos, cometer nuestros propios errores, aprender nuestras propias lecciones. Debemos dejar las posibilidades de hoy bajo la alfombra del mañana hasta que comprendamos por fin, que despertar es mejor que dormir y que fracasar y cometer errores es mucho mejor que no haberlo intentando.
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